3.8.09

Los republicanos se extinguen, pero son ejemplares

Por alguna extraña vuelta de la vida política estadounidense, el color símbolo del partido republicano es el rojo y, así, en EEUU los estados "rojos" son los republicanos. Son estados de mano dura, mucha religión y burocracia estatal pequeña. Por razones variopintas, también son cada vez menos estados: de los 50, 37 son azules y sólo 13 rojos.

Sin dudas que Ross Douthat, columnista del New York Times, es de esas personas que creen que cantidad y calidad no van de la mano porque para él el ejemplo a seguir en gestión económica debe buscarse entre esa marea roja en retroceso. No sólo que el ejemplo que debería mirar Barack Obama es rojo, sino que debe mirar a un estado específico: Texas. O sea, en la era post-Bush, Texas es el ejemplo para Estados Unidos y el mundo. Chupate esa mandarina.

La opinión de Douthat no pasó sin críticas. Ezra Klein, del no poco conservador Washington Post, le va directo a la yugular:
There are two problems with this column. The first is that it's wrong. The second is that it's misleading.
No queda demasiado espacio para las dobles interpretaciones. Por empezar, dice Klein, entre los 11 distritos de mejor desempeño económico en 2008, cinco fueron demócratas y seis republicanos. Poca diferencia.

Una definición lapidaria alcanza para explicar por qué el equilibrio presupuestario de Texas puede confundir y parecer loable, como le sucede a Douthat:
Texas has a very spare social safety net. Which makes it, in turn, easier for Texas to balance its budgets in recessions. A state like California sees its social services spending shoot up in a recession, because the programs are relatively generous and more people need them during an economic downturn. A state like Texas also sees a rise, but less so, because the programs are less generous and cover fewer people.