Apostillas electorales de domingo
José Natanson y el legado del "Que se vayan todos", en P/12:
Aunque algunos insistan con la cantinela de los políticos que se atornillan a sus cargos, del son siempre los mismos, una mirada rápida a los principales dirigentes demuestra la liviandad del comentario: antes del 2001, Kirchner era un ignoto gobernador patagónico, Carrió una diputada radical en ascenso, Macri el presidente de Boca, Cobos el decano de la Universidad Tecnológica de Mendoza y Scioli el secretario de Turismo. La crisis del 2001, que no está tan lejos, produjo cambios sustanciales que casi nunca se reconocen, tal vez porque los nuevos líderes no surgieron del espontaneismo asambleario ni de la cruzada piqueteril sino del sistema político (aunque en general de sus márgenes).
-------------------------------------------------------------
Perfil de Juan Carlos Mazzón, en LN:
Mazzón siempre detestó la idea de la transversalidad. De alli su enfrentamiento con Fernández. A este peronista puro, que empezó a militar en la agrupación derechista Guardia de Hierro en Mendoza, no le agrada un Zaffaroni en la Corte, ni una Ocaña en el riñón del Gobierno.
-------------------------------------------------------------
Mario Wainfeld y el PRO Ciudadano, en P/12:
Una directora de Poder Ciudadano, Laura Alonso, es candidata a diputada PRO. Una confesión de la ideología que prima en tantas ONG que dan clases de civismo levantando el dedito. El índice acusador, a menudo, no es impoluto ni carece de ideología al direccionarse.
------------------------------------------------------------
Por último, el premio al mejor comienzo de artículo del día es para Roberto García en Perfil:
César Luis Menotti debería ser el presidente de los argentinos en 2011. Claro, si en su momento hubiera aceptado el obsequio electoral que le hiciera Carlos Menem, regalo que al rechazarse lanzó al riojano en busca de otra alternativa en su peregrinaje de llevar talentos desconocidos para la política: entonces mudó al progresista de técnico de fútbol por un insípido conductor de Formula Uno, catapultando a Carlos Reutemann, quien después de los próximos comicios se perfila como el más seguro ocupante de la Casa Rosada.
Aunque algunos insistan con la cantinela de los políticos que se atornillan a sus cargos, del son siempre los mismos, una mirada rápida a los principales dirigentes demuestra la liviandad del comentario: antes del 2001, Kirchner era un ignoto gobernador patagónico, Carrió una diputada radical en ascenso, Macri el presidente de Boca, Cobos el decano de la Universidad Tecnológica de Mendoza y Scioli el secretario de Turismo. La crisis del 2001, que no está tan lejos, produjo cambios sustanciales que casi nunca se reconocen, tal vez porque los nuevos líderes no surgieron del espontaneismo asambleario ni de la cruzada piqueteril sino del sistema político (aunque en general de sus márgenes).
-------------------------------------------------------------
Perfil de Juan Carlos Mazzón, en LN:
Mazzón siempre detestó la idea de la transversalidad. De alli su enfrentamiento con Fernández. A este peronista puro, que empezó a militar en la agrupación derechista Guardia de Hierro en Mendoza, no le agrada un Zaffaroni en la Corte, ni una Ocaña en el riñón del Gobierno.
-------------------------------------------------------------
Mario Wainfeld y el PRO Ciudadano, en P/12:
Una directora de Poder Ciudadano, Laura Alonso, es candidata a diputada PRO. Una confesión de la ideología que prima en tantas ONG que dan clases de civismo levantando el dedito. El índice acusador, a menudo, no es impoluto ni carece de ideología al direccionarse.
------------------------------------------------------------
Por último, el premio al mejor comienzo de artículo del día es para Roberto García en Perfil:
César Luis Menotti debería ser el presidente de los argentinos en 2011. Claro, si en su momento hubiera aceptado el obsequio electoral que le hiciera Carlos Menem, regalo que al rechazarse lanzó al riojano en busca de otra alternativa en su peregrinaje de llevar talentos desconocidos para la política: entonces mudó al progresista de técnico de fútbol por un insípido conductor de Formula Uno, catapultando a Carlos Reutemann, quien después de los próximos comicios se perfila como el más seguro ocupante de la Casa Rosada.
