20.6.08

Y dale con las sanciones

A esta altura las sanciones internacionales contra los países que se portan mal parecen ser tan solo la mejor manera de dejar tranquila la consciencia de quienes las imponen. ¿Cuándo fue la última vez que sirvieron en serio, que lograron la caída de un déspota, un autócrata o, simplemente, un regimen que no gusta a quienes las imponen?

Ningún país ofrece una muestra tan clara de la inutilidad diplomática de las sanciones como Cuba. Los países europeos lo van entendiendo de a poco, y por eso esta semana le levantaron sanciones contra la isla. Si lo entienden, ¿por qué ahora quieren aumentar las sanciones contra Zimbabwe? ¿Realmente algún burócrata, o político, cree que con eso Mugabe estará dispuesto a convertirse en un presidente ejemplar que admita sin problemas su derrota electoral? Por las dudas habría que mandar un telegrama a Bruselas avisando que los zimbabweños ya se mueren de hambre, tienen la inflación más alta del mundo y se van del país de a miles.