3.3.08

La extraña estrategia pro-abstención del PP

Hay debate hoy en España para poner fin a la campaña antes de las elecciones del domingo. Arranca Zapatero con dos ventajas: la de los cuatro puntos aprox que le dan los sondeos y la de ser él quien abra cada bloque del debate, pudiendo así fijar los temas de los que se hable. El socialista tiene una tercera ventaja: la de no cargar con la mochila que le cayó encima a Rajoy por las declaraciones de Gabriel Elorriaga, secretario de comunicación del PP, al FT.
El tal Elorriaga boqueó la semana pasada al decir que ellos, el PP, juegan a impulsar el abstencionismo, porque sus votantes votarán sí o sí, en cambio es más probable que muchos votantes del PSOE peguen el faltazo el domingo si están desmotivados. Entonces, como el PP no gana votos con propuestas, intentan desincentivar para que "el otro" pierda electores. Elorriaga debe haber pensado que si se lo contaba al FT nadie se enteraría en España, pero se enteraron nomás y el PP debió salir a desmentir.
La desmentida no la creyó ni Rajoy, porque hoy Elorriaga tuvo que retractarse ya no de sus declaraciones sino de la desmentida y admitir que "no puedo asegurar que a lo largo de una hora y media de charla no lo dijera."
Tras aquellos videos en los que el PSOE llamaba a votar sí o sí, sea al partido que sea, esto de Elorriaga deja muy mal parada a la derecha. Es lógica: las estrategias heterodoxas, como lo es impulsar el absentcionismo, son experimentos y los experimentos tienen resultados inciertos.